Desafío
El despacho jurídico brasileño todavía vive en el papel timbrado, en el PDF pesado y en el sitio institucional que nadie abre. La conversación con el cliente pierde en estética y en fricción digital antes incluso de que aparezca la tesis.
Solución
Fundé Polvo Legal como estudio dedicado al mercado jurídico. Marca, sitio, presentación, automatización de propuesta — todo con estándar de producto, no de folleto. El derecho gana una cara que combina con el precio que cobra.
Manejé dirección creativa, entrega y comercial. Aprendí que el abogado compra elegancia cuando viene junto con un flujo que funciona — no como adorno.